Que el sacramento de la confesión esta en crisis no es un secreto, razón por la que el Vaticano, siempre atento a los cambios, ha reaccionado presto con una lista de novedosos pecados para estos tiempos que corren. Muy pronto la experimentación y manipulación genética, el consumo de drogas, el enriquecimiento exagerado o la contaminación entre otros, formarán parte de "nuevas formas de pecado social". Esto no lo digo yo, lo ha dicho el obispo Gianfranco Girotti (de los Girotti de toda la vida) responsable del Tribunal de la Penitenciaría Apostólica. Yo que soy pecador vocacional (de toda la vida, como Girotti, pero amateur), ya he reservado
on line mi cita confesional para evitar las colas ante la previsible demanda, porque con estas nuevas maldades seguro que no se salva ni dios.